viernes, 29 de junio de 2007
El ultimo discurso que me autodí antes de ser quien quise ser
martes, 12 de junio de 2007
No te doy ese derecho
domingo, 10 de junio de 2007
Y vengo yo...
miércoles, 6 de junio de 2007
¿Poesía?
¿Poesía? No niña, la poesía murió. Las plantas necesitan del sol, de la tierra y del agua para crecer y la poesía precisa de soñadores. Y ya no quedan. Los últimos se perdieron en la tarea de encontrarse a si mismos. Huyeron de todo pensando que así se encontrarían, sin darse cuenta de que ellos eran todo aquello que abandonaban. Y no me refiero a sus posesiones, si no sus sueños y miedos. Huyeron pensando que estaban por encima de todo ello por que siempre se creyeron más. Hasta que tras librarse de todo y todos, las emociones desaparecieron. Y encontraron vacío. Y el vacío, como bien sabes pequeña niña, es la nada. Y entre la nada nadie puede vivir y menos aun la poesía. Esa fue la mayor ironía. Los soñadores acabaron más muertos que el rebaño y el rebaño nunca tubo tiempo para transmitir sus necesidades. Posiblemente por que entre sus necesidades nunca se encontró la de transmitir. Y así te digo que yo no soy poeta y menos poesía. Solo un soñador que no huyó para buscarse y por eso se encontró. Pero cuando por fin me di cuenta, ya todos se habían ido y solo quedaba el rebaño. Y la poesía es para los soñadores. Así que sueña y no pares. Quizás así resucite lo que parecía muerto. Quizás así mañana escribas y yo lea. Por que lo que nunca transmitió, jamás fue poesía. Y por eso se precisa de un oyente o un lector. Así que sueña pequeña, sueña. Demuéstrame que estoy equivocado y seamos felices juntos. Haz de la poesía un fénix y deja que prenda mi piel. ¿Poesía mis palabras? No niña, la poesía murió.
martes, 5 de junio de 2007
Nací viejo
Nací viejo o eso creo. Mi memoria siempre falló a la hora de recordar esas clases de historia y mi agilidad nunca fue la que nunca llegó a ser con esos complicados cálculos matemáticos. Quizá por capricho siempre viví recordando. Solo cuando convertía el presente en pasado podía parecerme lo suficientemente bonito... Probablemente por ese toque romántico que aporta el no poder volver a vivir un momento. Por no poder volver a saborearlo.
Mis sentimientos siempre llegaron tarde a mis vivencias, aun que ellos podrían defenderse diciendo que eran estas las que siempre se les adelantaban... Y probablemente razón no les faltaría. Por que nací viejo. Siempre recordando, siempre dando consejos. Consejos que nadie escucharía ya que invitaban a evitar los errores. Pero los errores son experiencias y todos quieren experimentar. Todos. Y yo el primero. Pero ya lo hice por que nací viejo como ya te he dicho. Y si uno comete un error, ¿qué sentido tiene volver a cometerlo? Y si uno aprende del error, ¿no es su obligación compartir su nuevo saber con el resto? Sí. Pero la obligación de los demás es no escucharle hasta que ellos ya hayan cometido el error por si mismos y hayan aprendido ya lo que les querían enseñar. Pero yo erré tanto que pronto envejecí. Y aquí estoy. Pidiéndote que no cometas tantos errores tan pronto. Que hay un tiempo para todo. Por que nací viejo y es mi obligación hacértelo saber. Para que tú no te hagas viejo tan pronto. Pero tú eres joven...
... Y es tu obligación desobedecer.
